Estado: Nuevo
Año: 2010
Hasta los años 1980, la ciencia cognitiva se había centrado demasiado en los aspectos sistemáticos y lógicos de la actividad mental, dejando al margen los mecanismos decisivos para los actos humanos de la imaginación, que nos permite dar sentido a la experiencia. En este ensayo de culto, Bruner argumenta que existen dos modalidades de funcionamiento cognitivo, la paradigmática o lógico-científica y la «modalidad narrativa» (a la que se debe la existencia de buenos relatos, obras dramáticas imperecederas, mitos y crónicas históricas), y se centra en ésta última para desarrollar su concepto de la mente como instrumento para crear mundos posibles.